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El cambio climático es la variación global del clima de la tierra. Causada tanto por causas naturales como por la acción del hombre, es un fenómeno que se ha dado en todas las épocas conocidas – el clima de la Tierra nunca ha sido algo estático – y ha tenido efectos en todos los parámetros climáticos: temperatura, nivel de precipitaciones, nubosidades, etc.

Este cambio que, como decimos, ha sido constante a lo largo de toda la historia, se ha visto acelerado por nuestro modo de producción y consumo energético. Ambos aspectos, han generado una alteración climática a nivel global de gravísimas consecuencias debido al efecto invernadero.

Qué es el efecto invernadero

El efecto invernadero consiste en la retención en la atmósfera de la Tierra del calor que genera el sol. Esta retención, originalmente regulada por la propia naturaleza, es necesaria para la existencia de vida en el planeta. Sin ella, las temperaturas serían excesivamente bajas.

El problema radica en que ese efecto invernadero se está viendo incrementado en exceso por la acción del hombre.

Causas del calentamiento global

Por un lado, existen unas causas naturales que afectan a la temperatura terrestre, como son la liberación de gas metano de la tundra ártica, el dióxido de carbono que se libera a través de la respiración y los eventos volcánicos o el vapor de agua. Pero es la intervención del hombre a través de las siguientes actividades lo que más está contribuyendo a la aceleración del calentamiento global

  • La actividad industrial y ganadera
  • El uso de combustibles fósiles:
    • Petróleo
    • Carbón
    • Gas natural
    • Gas licuado del petróleo
  • La deforestación
  • La minería

Todas estas causas están llevando a que la Tierra esté reteniendo más calor del que debiera provocando el calentamiento global. Y es que los gases responsables del efecto invernadero – dióxido de carbono, óxido nitroso y metano – están aumentando cada vez más su presencia. Para hacernos una idea, la concentración de estos gases se ha incrementado en un 30% en apenas un siglo.

Consecuencias del cambio climático por el efecto invernadero

La principal consecuencia del cambio climático es el aumento de la temperatura en la Tierra a un ritmo previsto de 0,2 grados centígrados por decenio. Este incremento es el causante de que las superficies glaciares estén disminuyendo a marchas forzadas.

Las placas de hielo, al derretirse, causan una subida de los niveles de los océanos y mares que es la responsable de que islas y zonas próximas al mar estén perdiendo terreno o sufran inundaciones.

Pero no acaban aquí los efectos negativos del calentamiento global. Además del peligro en el que se hayan determinadas especies – el oso polar, por ejemplo – características de los glaciares, muchos otros ecosistemas se están viendo afectados, con lo que plantas y animales deben adaptarse a esta nueva situación.

El aumento de temperatura, por último, también favorece un incremento de la evaporación del agua que genera un aumento de las zonas desérticas.

Por tanto, tenemos como principales consecuencias del calentamiento global:

  • Deshielo y aumento de los niveles de océanos y mares
  • Especies en peligro de extinción por desaparición de su hábitat
  • Ecosistemas que necesitan adaptarse a cambios bruscos
  • Aumento del vapor de agua
  • Incremento de las zonas desérticas
  • Intensificación de fenómenos como huracanes, tormentas, etc.

Cómo prevenir el efecto invernadero

Como hemos explicado con anterioridad, el efecto invernadero y el cambio climático son algo inherente a nuestro planeta. Pero lo que en un principio era un mecanismo de la Tierra para mantener la temperatura, se está convirtiendo en un problema ya que se está acelerando de una manera peligrosa.

De ahí que la comunidad internacional haya adoptado una serie de acuerdos para lograr poner freno al calentamiento global.

En 2015 se firmó el Acuerdo de París por el que los países firmantes se comprometen a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero a través de la mitigación, adaptación y resilencia de los ecosistemas a efectos del Calentamiento Global. Su aplicación comenzará en 2020, año en que finaliza la vigencia del Protocolo de Kioto: un acuerdo internacional que se propuso reducir las emisiones de seis gases de efecto invernadero: dióxido de carbono (CO2), gas metano (CH4) y óxido nitroso (N2O) así como otros tres gases industriales.

Pero, además de estos acuerdos internacionales, nosotros, en casa, también podemos luchar y tomar medidas contra el cambio climático.

¿Puedo ayudar a reducir el calentamiento global desde casa?

Por supuesto. Además, son medidas de muy fácil implementación y, en líneas generales, consisten en cambiar nuestros hábitos de una manera que no solo no nos supondrá ningún coste sino que significarán un ahorro.

Medidas para combatir el cambio climático

  1. Usa el transporte público siempre que puedas: es la mejor forma de reducir las emisiones de CO2
  2. Reduce el consumo de calefacción. Una temperatura entre 17-18º es más que suficiente para mantener nuestro confort. También puedes invertir un poco de dinero en aislar térmicamente tu casa. A la larga, ahorrarás dinero y contribuirás a mantener el planeta.
  3. Utiliza el agua con prudencia. La ducha siempre es mejor que el baño, no dejes el agua correr mientras friegas o te estás lavando los dientes, etc.
  4. Cuando vayas a comprar un electrodoméstico, ten en cuenta que sea energéticamente eficiente.

Como ves, son medidas muy fáciles de poner en práctica. Hemos listado las más importantes pero todas aquellas que tengan que ver con el menor consumo energético sirven.

En Funeuskadi estamos comprometidos con el medio ambiente:

Conscientes de la importancia de la reforestación pusimos en marcha la iniciativa Un Árbol para el Recuerdo.

Nuestros Tanatorios y Crematorios cuentan con la certificación ISO 14001 de Medio Ambiente otorgada por una de una de las empresas certificadoras más prestigiosas del mundo, Bureau Veritas.

Estas certificaciones son el resultado del escrupuloso cuidado que ponemos  en el desarrollo de todos nuestros procesos y de las importantes inversiones realizadas en nuestras instalaciones: donde dotamos de filtros de última generación a nuestros hornos crematorios para que su impacto en forma de emisiones de CO2 sea mínimo, siempre por debajo de umbrales de peligrosidad y adaptados a la legislación vigente.