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Plantar un árbol es una pequeña acción que puede tener grandes consecuencias.

Desde el origen de la civilización, el hombre y la naturaleza se han visto condenados a entenderse. Los efectos que, sin embargo, ha traído consigo la superpoblación, la industrialización y la posterior eclosión tecnológica, amenazan de forma grave la supervivencia del planeta.

El reto número uno fijado en el Acuerdo de París por los principales mandatarios mundiales se orienta a reducir las emisiones de CO2. Hablamos de medidas a gran escala, pero nosotros como ciudadanos también podemos contribuir a luchar contra el cambio climático.

Una simple acción como plantar un árbol puede cambiar muchas cosas. Te las explicamos y te damos las pautas para hacerlo correctamente.

Para qué sirve plantar árboles

Los árboles, al igual que las plantas, desarrollan una función esencial dentro del ciclo de vida del planeta.

Mientras las personas necesitamos ingerir alimentos adaptados a nuestro sistema digestivo, los árboles generan su propio alimento gracias a una reacción química conocida como fotosíntesis.

 ¿Por qué es importante la fotosíntesis?

Porque a través de la fotosíntesis se absorbe el CO2 (dióxido de carbono) existente en la atmósfera y transformándolo en oxígeno.

El CO2 en sí no es dañino, pero en concentraciones altas acaba desplazando al oxígeno y en casos extremos produce asfixia, además de que su aumento desde el siglo pasado ha supuesto un impacto directo en el cambio climático.

Durante el siglo XX las altas concentraciones de CO2 aumentaron la temperatura de la superficie de la tierra en 0.6 grados centígrados, y durante el siglo XXI se esperan subidas de entre 1º y 5º.

Es por ello que una re-forestación favorece la transformación del CO2 que eviten estas concentraciones dañinas.

Cuánto C02 absorbe cada árbol

Los árboles son por lo tanto esenciales para la vida. Según un estudio de la Universidad de Sevilla, liderado por el catedrático de Ecología, Miguel Enrique Figueroa, un árbol es capaz de absorber en un día el CO2 emitido por 10.000 coches.

equivalencia co2 que absorve un árbol

Tabla de equivalencia de emisiones CO2 de algunas especies de árboles

Especie de árbol Toneladas de CO2
Chopo 3,6
Eucalipto 3,5
Pino, en sus diferentes variantes Según especie (de 0,91 a 0,12)
Haya 0,4
Encina 0,21
Roble 0,2
Olivo 0,2
Alcornoque 0,15
Quejigo 0,05

Pasos para plantar un árbol

Si queremos poner nuestro granito de arena en la lucha contra el cambio climático y nos hemos decidido a plantar nuestro propio árbol, estos son los pasos que deberíamos dar:

  1. Cuidados pre-plantación: Normalmente contaremos con un retoño, que conservaremos en casa hasta el día elegido para el trasplante. Durante ese periodo, deberemos vigilar que la superficie de la tierra no esté seca. Por norma general se recomienda un riego cada 4 días. Si el árbol empieza a crecer y todavía no queremos plantarlo deberemos ir incrementando el tamaño de la maceta.
  2. Lugar y condiciones para el trasplante del árbol: El día del trasplante, elegiremos un lugar que ofrezca buenas condiciones, tanto climáticas como de iluminación y calidad de la tierra. No debe ser ni muy húmedo ni muy seco, y preferiblemente se debe plantar en otoño, asegurándonos así lluvia en los primeros meses de crecimiento.
  3. El plantado del árbol: Cavaremos un agujero, asegurándonos de que el retoño entre con holgura y lo rellenaremos con la tierra que hemos extraído previamente. Se aconseja mezclar esa tierra con abono para que disponga de los sustratos necesarios. Dentro de lo posible, elegiremos siempre abono natural.
  4. Verificaciones post-plantación: Una vez hemos plantado el árbol, nos aseguraremos de que ha quedado recto y si el tronco aún es muy débil, nos ayudaremos de un palo que sirva de guía. Si el árbol recién plantado está en una zona de paso o en la que frecuentan animales será prudente protegerlo con una pequeña cerca formada por cuatro estacas y una cuerda.
  5. Cuidados posteriores del árbol plantado: Solo queda regarlo de forma abundante y visitarlo periódicamente para limpiar la maleza y ver que crece de forma correcta.

Plantar un árbol por un ser querido

Existen muchos motivos para plantar un árbol. El primero sin duda es el ambiental, pero también los hay más íntimos o especiales. Uno de los rituales que más impulso ha cogido en los últimos años es el de plantar un retoño en recuerdo de un ser querido fallecido.

Al plantar un nuevo árbol las familias cumplen un doble propósito: por un lado, honrar el recuerdo de la persona que se ha marchado y por otro, sembrar en su homenaje una nueva vida como símbolo de sostenibilidad, respeto y futuro.

Algunas compañías funerarias como Grupo Funeuskadi ya regalan a los allegados de los fallecidos un cepellón personalizado y preparado para ser trasplantado en el lugar deseado solo o con las cenizas.

¿Te has decidido a dar el paso y plantar tu árbol?