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Cuando hablamos de duelo, rápidamente nos vienen a la cabeza sentimientos y emociones que se generan como la soledad o la tristeza. ¿Pero sabemos qué ocurre en nuestro cuerpo?, ¿sabías que existen unas consecuencias físicas del duelo? Si es así.

Sabemos que ante una pérdida significativa aparecen respuestas como el miedo, la añoranza, la rabia o la culpa. También solemos reconocer sentimientos como la incredulidad, pensamientos obsesivos sobre los últimos días, alucinaciones visuales de la persona fallecida, etc. Pero, ¿qué pasa en nuestro cuerpo?

Efectivamente, además de experimentar cambios emocionales y cognitivos, también experimentaremos durante el duelo síntomas físicos.

Por tanto, la respuesta es: “Sí, al cuerpo le duele”. Porque no podemos separar la mente del cuerpo y se afectan mutuamente. Incluso se pueden somatizar. Esto ocurre cuando las emociones y pensamientos se transforman en síntomas orgánicos y médicamente no pueden ser explicados.

Los síntomas físicos más comunes asociados al duelo y considerados normales cuando estamos sufriendo la muerte de un familiar o persona querida son: dolores musculares, sensación de tensión y cansancio, dolores de cabeza, etc.

Se trata en definitiva de síntomas físicos que están relacionados con el esfuerzo que está haciendo el organismo para afrontar la pérdida. Y es que nuestras funciones fisiológicas básicas también se ven afectadas según la forma en que se aborda el duelo.

Veámoslo:

Principales síntomas físicos del duelo

Sueño

A la hora de dormir pueden experimentarse algunos de estos cambios:

  • Dificultades para conciliar el sueño.
  • Dormir en exceso.
  • Sufrir interrupciones durante el sueño.
  • Tener pesadillas o soñar con el fallecido.

Sistema digestivo

Se puede padecer:

  • Dolor de estómago.
  • Estreñimiento.
  • Falta de apetito o, por el contrario, aumento de las ganas de comer.
  • Náuseas.
  • Sequedad en la boca.

Sistema sexual

En la relación de pareja pueden surgir los siguientes problemas:

  • Impotencia
  • Falta de deseo sexual.
  • Dolor durante las relaciones.

Sistema nervioso

Finalmente, algunas personas también pueden tener estos síntomas durante el duelo:

  • Debilidad muscular.
  • Vértigo o mareo.
  • Parálisis.
  • Dificultad para mantener la atención.
  • Problemas de memoria.

El duelo también afecta al sistema inmunológico porque reduce nuestras defensas contra enfermedades, así como al estado hormonal. Como consecuencia, si la reacción del duelo emocional es lo suficientemente intensa y mantenida en el tiempo, incrementa la posibilidad de generar malestar físico y/o enfermedades.

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De ahí la importancia de cuidar la salud física de la persona que atraviesa el proceso.

Y ante estos posibles síntomas físicos:

¿Cómo podemos cuidar la salud durante el proceso de duelo?

Te lo resumimos en 3 claves fundamentales:

1.  Establece una rutina diaria del sueño

Levantarse y acostarse a la misma hora ayuda al cuerpo a regular el ciclo del sueño. Si tras acostarte no te puedes dormir, ve a otra habitación donde puedas realizar una actividad relajante (como escuchar música tranquila o tomar leche tibia) y luego vuelve a la cama.

2.  Lleva una dieta saludable

Come sano. Es probable que quieras saltarte comidas o que no sientas apetito, pero tu cuerpo aún necesita nutrientes. Evita comer en exceso, llenarte de ‘comida basura’ o consumir alcohol para ‘calmar’ tu dolor.

3.  Haz ejercicio

Practicar alguna actividad física te ayudará a sentirte mejor. No es necesario un ejercicio de alta intensidad. Con un paseo tranquilo es suficiente.

Recuerda que si el proceso del duelo está suponiendo una barrera muy grande que te impide realizar una vida normal, sería conveniente que solicites ayuda profesional.

Funeuskadi pone a tu disposición una unidad de asistencia psicológica al duelo. Contacto y más información