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Se denomina síndrome de la silla vacía a los sentimientos que aparecen tras una pérdida significativa y que se intensifican en las celebraciones y fechas señaladas como Navidad, en las que se percibe la ausencia de nuestro ser querido.

En estos eventos se produce un choque entre los sentimientos de tristeza que nos dicta el corazón y las contrapuestas que marca el entorno, obligándonos a vivir este momento de buen talante.

¿Por qué nace este síndrome de las sillas vacías?

Porque los días señalados (cumpleaños, aniversarios, vacaciones, Navidades, etc.) son días en los que se espera que todo sea ‘especial’ y, por lo tanto, se supone que se deberían celebrar con alegría y entusiasmo.

Nos traen a la memoria situaciones anteriores de cómo nos sentimos y disfrutamos con nuestro ser querido. Si a esto sumamos la falta de actividad o de las tareas cotidianas del trabajo, el resultado es que se reabren las heridas del dolor.

Se vuelve a sentir una angustia intensa, hay una pérdida de interés por el entorno y una sensación de que la vida no tiene sentido.

El dolor por la pérdida de un ser querido se acentúa en estas fechas y pone de manifiesto la soledad, la tristeza o dificultades de relación. Algunos ejemplos de pensamientos que podrías experimentar si te estás viendo afectado por el síndrome de la “silla vacía” son:

  • “¿Cómo disimulo ante los niños este vacío que siento?”
  • “Me gustaría despertarme por la mañana y que ya hubiera pasado todo”
  • “Ojalá ya no hubiera más fiestas”
  • “Tal y como estoy, soy una carga para el resto”

Claves para hacer frente a las celebraciones y superar la tristeza

En psicología, el síndrome de la silla vacía es muy reconocible y común y aunque no hay una receta única para afrontarlos, sí podemos actuar para evitar mayor malestar e incluso hacernos alguna concesión:

  1. Preparar una reunión pre-celebración: Es importante hablar y ponerse de acuerdo en cómo celebrar el momento, dónde, con quién, quién cocina, quién acude, si hay intercambio de regalos, etc.
  2. Organizar el día: Hay que dejar anotadas algunas tareas sencillas para obligar a hacer algo y vencer la falta de ganas.
  3. Reinterpretar el espacio físico: Se puede cambiar el espacio físico de la celebración o bien cambiar el espacio que se ocupaba en la mesa.
  4. Hacer un recordatorio positivo de quien falta: Se puede hacer un brindis rememorando algo positivo, un momento de risa, etc. Es sencillo y ayuda a sentir alivio.
  5. Trabajarlo esta parte del duelo con los niños: Es bueno que observen que no nos evadimos de la situación, sino que la abordamos. Se pueden hacer dibujos, plastilina, etc.
  6. Pedir permiso para expresarse: No quitar importancia a los sentimientos con frases “no pienses eso… vamos a pasarlo bien”. Está permitido conmoverse, expresar el dolor sin avergonzarse por llorar.

Está permitido conmoverse, expresar el dolor sin avergonzarse por llorar

Por todo ello, y especialmente si el fallecimiento es reciente o si es la primera vez que convivimos con la ausencia, hay que prepararlo aún más.

A través de estas claves, siempre se puede reinterpretar el significado de la “silla vacía” y acogerlo con cariño haciéndola especial y deseada para rememorar a la persona querida.

Más consejos para sobrellevar el duelo en fechas señaladas en esta guía para familiares en duelo

En qué días de reunión o celebración debemos puede darse con más frecuencia este síndrome de la silla vacía

  • Cumpleaños.
  • Aniversarios: de matrimonio, fallecimiento, etc.
  • Vacaciones de verano.
  • Fiestas de Navidad o Semana Santa.
  • Onomásticas.
  • Fines de semana, sobre todo al principio.
  • Celebraciones propias del entorno, etc.

Se deben añadir igualmente los días previos al festejo, sobre todo si están asociados a la preparación de la fiesta, como el rito de ir a comprar los regalos, poner la mesa, ir de visita, etc.

En definitiva, es conveniente anticipar y preparar este tipo de fechas para sobrellevarlo de la mejor manera posible.

Dentro de un proceso de duelo, es muy común encontrarse con estos sentimientos en las primeras fechas señaladas, con lo que si fuera necesario, no desestimes si crees que lo necesitas una atención psicológica para afrontarlo.